martes, 2 de julio de 2013

y los buenos recuerdos...

mientras dormimos acuden,desde el subconciente,recuerdos inesperados,que suelen remitirnos a otros tiempos y lugares,aunque surjan deformados por la telaraña de lo onirico.Como de cualquier modo forman parte de lo que hemos vivido,nos pueden sorprender y a la vez contribuir a reconocer nuestra identidad.
Despiertos,asociaciones  tambien inesperadas o simples encuentros de objetos que habiamos guardado desprevenidamente,aparecen de pronto para despertar y generar sentimientos o emociones distintos a los originales pero igualmente validos y legitimos:son nuestros y estimulantes.Por eso tienen valor los registros,las fotos y grabaciones de viajes  o de situaciones en las que nos reconocemos,a pesar de que,por su distancia existencial,parecen haber sido protagonizados por otro.¿Es que somos la misma persona?¿Soy yo misma la que esta cantando en la vereda de la Opera de Viena en el año 2002?...Soy y no soy...aquella mujer se perdio,ya fue..y sin embargo la foto denuncia que es parte de mi.¡O dios,si pudieramos aferrarnos a la vida!

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