viernes, 20 de noviembre de 2009

La soledad y la rebeldia.

Parecen relacionadas en principio,pero pueden darse por separado.Se puede rebelarse contra el hecho de estar solo:es un asunto de acuerdo consigo mismo,y la rebelion puede conducir a la soledad,si no hay acompañamiento.Y el rebelde,en cuanto a indisciplinado,suele tener problemas en lograr compañia.Tomado grupalmente,el tema conduce a conductas politicas interesantes.Es causa de revoluciones y apetencias de cambio sociales.Alguna vez pense en la posibilidad de una rebelion de los seniles en la que los viejos,que poco o nada tenemos que perder en cuanto a duracion de vida ,deberiamos ser los" mejores"revolucionarios,pero es bien sabido que las fuerzas fisicas decaen y tambien las psiquicas,pues,un poco siguiendo a Onetti"ya nada importa",y la resignacion indiferentese impone.Ademas surge o se acentua un egoismo miope y un apego a la vida que solo se justifica porque se sabe que queda poco de ese capital.
En la Argentina la rebelion juvenil de la decada del 60 tuvo mucho de importada ideologicamente.Alguien nego que su fracaso se debio a un error de percepcion y respondio mas bien a una vocacion,hoy desaparecida.En ese caso ya fue un poco suicida,aspecto que con el correr del tiempo,se agudizo,hoy ya no por motivos politicos,sino por falta de motivos...Claro que,como siempre,fuimos los adultos quienes generamos un clima social tan caotico que llevo como salida a una represion enferma.

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